05. Las Lagunetas - Utiaca
CARACTERIZACIÓN GENERAL.
Zona muy húmeda, con temperaturas bajas en invierno (8º-10º C) y elevadas en verano, algunos días pueden superarse los 35º C, aunque lo normal es que se establezca en unos 30º la temperatura media. Este clima propicia una vegetación de bosque de laurisilva y de pinar en la parte superior.

Las elevadas pendientes caracterizan el paisaje. Desde los tiempos de la conquista hasta nuestros días, las producciones agrícolas de secano han ocupado las laderas sobre bancales. Esta agricultura se basa en técnicas tradicionales como la rotación de cultivos, siendo las más frecuentes las de año y vez, las bienales y las trienales; además de las anteriores, se practica asimismo la asociación de varios cultivos en una misma parcela. Estas maneras de trabajar tienen como objetivo impedir el agotamiento del suelo y mantener su fertilidad, mientras se producen la mayor cantidad y variedad de productos posibles. Es Utiaca un barrio de gran producción agraria -frutales hortalizas, tubérculos y leguminosas-, que conserva buena parte de los valores tradicionales de las zonas rurales de la isla de Gran Canaria.
El trueque, o intercambio de productos sin necesidad de dinero, ha sido una práctica habitual en este lugar.
La artesanía está representada por la cestería de mimbre, la elaboración de bordados y el trabajo con telares. Los artesanos, generalmente, han sido los propios agricultores, al fabricarse ellos mismos los utensilios necesarios para la labor y para la práctica de sus otras actividades.
El agua procedente tanto de galerías como de nacientes es un recurso muy abundante en esta zona, pudiéndose ver como ésta discurre por el cauce del Barranco de La Mina.
La arquitectura de las viviendas sigue guardando en gran medida el sabor de lo tradicional, quedando en el lugar aún muchas casas de piedra seca con tejado de teja canaria a dos aguas.
Tramo 1: Las Lagunetas - Estación de agua
El itinerario comienza en la plaza de la iglesia de Las Lagunetas, frente a la fachada del templo. Tomamos una escalera que desciende hacia la calle asfaltada. Caminando en dirección noreste, hacia el fondo del Barranco de La Mina y en sentido a La Yedra, tras unos 200 metros, llegamos a una curva donde termina la carretera y comienza una pista de tierra.

Por ella, descendemos hacia el fondo del barranco. Desde el camino se observan ambas laderas con abundante vegetación, tanto de tipo natural como introducida. Esta zona es rica en patrimonio rural, y en ella se desarrolla principalmente una agricultura de secano. A lo largo del trayecto, encontramos algunos alpendres con vacas, aunque predominan las ovejas y las cabras.
A dos kilómetros de andadura por esta pista, llegamos a un puente que cruza el barranco, donde se ubica una estación de abastecimiento, destinada a entubar parte del agua del barranco para el suministro de abasto a la población del lugar y de la franja costera de la isla. Se trata de un puente relativamente reciente. Próximo a él se encuentra otro, ya en desuso, realizado en piedra en el siglo XIX.
Puede observarse el agua corriendo en el fondo del barranco con los saos (Salix canariensis) ocupando sus orillas.
Tramo 2: Estación de agua - La Yedra
Tras pasar la estación de agua, entramos en un sendero angosto cuyo firme es de tierra y que presenta indicios de haber estado empedrado por tramos. Debemos agudizar la vista para descubrir, a unos 200 metros, una bifurcación a la derecha, en dirección al fondo del barranco, semioculta por la maleza.
Descendiendo por esta vereda, encontramos una casa con porche y, finalmente, un camino cubierto de hormigón, con una escalera al principio. La pendiente es notable, por lo que se recomienda bajar despacio y con cuidado. Al llegar al lecho del barranco, una pista -en algún tramo asfaltada y en otros con cemento- discurre paralela al cauce del agua. Existen varias bifurcaciones que conducen a fincas y a casas particulares. Nosotros debemos seguir en dirección a La Yedra, ignorando todos los cruces de pequeños caminos que nos vamos encontrando.
Tramo 3: La Yedra - Utiaca
En este tramo final, la pista es de tierra y presenta escasa pendiente. Primero, vemos un aparcamiento de tierra y, luego, un bar-restaurante. Próximo a este establecimiento, en Utiaca, hallamos un lavadero que aprovecha el agua que baja por el barranco.
